En El Salvador, volado es la palabra comodín para nombrar cualquier cosa cuando no te sale el nombre o te da hueva pensar. Es como decir cosa, chunchito o ese coso, pero bien a lo salvadoreño. Sirve para objetos, asuntos o lo que sea, y casi siempre va con un gesto y cara de ya me entendiste.
En Durango decir que alguien anda volado es que trae la mente en otro lado, como si estuviera flotando en su propio universo. Puede ser porque anda bien distraído, porque no pone atención o porque ya se le subió algo. Es como tener la cabeza en las nubes pero versión norteña, medio chistoso y medio preocupante.
En la Costa Caribe, decir que alguien está volado es que anda en la luna, distraído, como desconectado del planeta. Puede ser porque está pensando en mil vainas, enamorado o simplemente ido del paseo. No siempre es por drogas, a veces es pura cabeza loca del día a día, y la verdad suena bastante sabroso.
En Córdoba decir que alguien está volado es que anda en otra, colgado, como en su propio planeta. Puede ser porque está re distraído, porque no cazó una de lo que pasa o porque viene medio pasado de fiesta. Es esa persona que mira la nada y vos pensás que está volando alto, y la verdad es que un poco sí.