En Sucre se le dice a un tipo sencillo y de buena madera, de esos que trabajan duro sin alardear y que no se le suben los humos. Es alguien noble, servicial y bien arraigado a la tierra, como el maíz: básico, fuerte y rendidor. Un piropo campesino con mucho cariño, la verdad.
"Ve, ese man sí es un hombre de maíz: madruga, se mata en el monte y todavía llega a ayudarle a la vecina con el agua, sin pedir ni pa' un tinto."