En el contexto de las fiestas y salidas, se refiere a alguien que siempre lleva consigo un inesperado e ingenioso truco o idea para mantener el ánimo elevado a pesar de percances menores.
En Chile se dice de alguien fresco, carerraja y medio sin vergüenza, que se manda nomás aunque no cache mucho. Puede ser simpático o cargante, depende del contexto. También se usa para alguien desubicado o pasado de la raya. Vamos, el típico que habla con seguridad de algo que no domina y aun así la hace.
En Colombia se dice de alguien descomplicado y medio atrevido, que se pasa un poquito de la raya y no le da pena nada. Puede ser por hablar sin filtro, por hacer locuras o por tener una actitud bien fresca. Según el tono, puede sonar a bacano o a imprudente. Igual, el man se la goza.
En México se dice que alguien es zafado cuando habla sin filtro, con groserías, chistes subidos de tono y comentarios bien desinhibidos. No siempre es mala onda, a veces hasta cae en gracia, pero sí es alguien que se pasa de lanza con lo que dice y no conoce la palabra pudor.
En Cuba se dice de alguien suelto, descarado o medio sin filtro, que se pasa un poco de la raya y hace las cosas a su manera. Puede ser por atrevido, por fresco o por no tener mucha vergüenza, según el tono. No es exactamente un genio del apaño, más bien alguien desinhibido y con poca formalidad.
En Perú se dice de alguien medio suelto de huesos, desubicado o que se pasa de confianzudo. Puede ser el típico que hace cosas sin filtro, se manda una y luego se hace el loco. Según el tono, va de broma a crítica. No es magia, es más bien ser un poco fresco y desordenado, y sí, da risa.
En Argentina se dice de alguien medio descontrolado o pasado de rosca, que hace o dice cosas fuera de lugar y no mide mucho las consecuencias. Puede ser en plan gracioso, como un loquito lindo, o más crítico si se mandó una cagada. No es “original”, es más bien “se fue al pasto”.
Se refiere a alguien que, especialmente cuando está cansado o aburrido, actúa de manera casi robótica, pareciendo un personaje secundario en su propia vida.
En Venezuela se le dice zafado a alguien que está medio loco, descontrolado o que se pasa de la raya. Puede ser por hacer vainas sin pensar, por ser imprudente o por tener un humor bien pasado. No siempre es insulto, a veces es puro vacile, pero igual te deja pensando: este pana está zafado.