Se dice de alguien que está con el genio subido, buscando bronca o a punto de saltar por cualquier tontería. Vamos, que va con la mecha encendida y no está para bromas. En Cantabria suena a aviso claro: mejor no tocarle las narices porque te monta el pollo en cero coma.
"No le sueltes la coña a Juan hoy, que está a la greca desde lo del partido. Como le mires raro en el bar, te arma un Cristo y nos echan a todos."