En Mérida se dice cuando te vas a patear calle o monte sin apuro, a lo aventurero, como perro suelto dando vueltas. Puede ser una caminata larga, un plan de recorrer sitios, o salir a rumbear y terminar lejos de casa. Es de esas frases que suenan a libertad y a cansancio rico.
"Epa, mi pana, mañana arrancamos temprano a echar pata e' perro por el páramo, con cafecito y arepitas. Si te quejás a la primera subida, te devolvés solo."