Se dice cuando alguien se va por las ramas y se desvía del tema, metiendo historias raras o detalles que no vienen a cuento. Vamos, que en vez de ir al grano, se pierde dando vueltas y te deja con cara de ¿pero esto qué tiene que ver? Muy útil para cortar el rollo con elegancia castiza.
Se usa cuando alguien se pone a divagar, se desvía del tema o empieza a hablar de cosas que no tienen nada que ver con la conversación.
Se usa cuando alguien se desvía del tema y empieza a hablar de cosas que no tienen nada que ver, como si se hubiera perdido por ahí sin mapa ni brújula. Es la forma andaluza de decir que la persona se ha ido por las ramas, pero con más arte y un toque de leyenda incluida.