Término muy costeño y cariñoso para referirse a una mujer mayor, generalmente conocida en el barrio, con mucha sabrosura y personalidad. Es como decir señora, pero con sabor caribe, confianza y un puntico de picardía. Suena cercano, familiar y hasta un poco zalamero, pero en buen plan, como cuando saludas a alguien que todo el mundo quiere.
Forma cariñosa y muy de confianza para llamar a una amiga, como decir parcera, socia o mi llave. Se usa cuando ya hay tanta cercanía que el nombre da igual. También puede sonar a combo de barrio, pero en plan bonito. Ideal para la que te salva el pellejo y te acompaña en todas.