Se dice de alguien que todavía no está listo, que le falta calle, experiencia o madurez para algo. Es como admitir que estás en proceso, aprendiendo y puliéndote, igual que una obra con casco y todo. Suele usarse en broma, con cariño, para bajar humos o justificar que aún te falta un toque.
"¿Ya vas a emprender con tu pata? No pues, todavía está en construcción, causa. Ahorita se emociona, se paltea y al final termina vendiendo gelatina en la combi."