En Venezuela, y más en el habla insular, vaina es el comodín definitivo. Sirve para nombrar cualquier cosa cuando no te sale la palabra, cuando te da flojera especificar o cuando quieres sonar bien criollo. Puede ser objeto, situación, problema o plan. Depende del tono, puede sonar neutro o medio fastidiado. Y sí, se usa para todo.
En Nicaragua, vaina es la típica palabra comodín para hablar de cualquier cosa, asunto o problema cuando no te sale el nombre o simplemente no te querés complicar. Puede sonar medio despectiva o de fastidio, según el tono. Es de esas palabras que se meten en todas las frases sin pedir permiso, y la verdad es que es bastante útil.
Palabra comodín venezolana que sirve para nombrar cualquier cosa cuando no te sale el nombre o no te quieres complicar. Puede ser un objeto, una situación o hasta una persona. Es súper informal, muy de pana, y en Táchira la sueltan cada dos frases. Es como el duct tape del vocabulario, pega con todo y siempre encaja.
En Colombia vaina es la palabra comodín por excelencia. Sirve para hablar de cualquier cosa, problema, situación rara o chisme sin entrar en detalles. Puede sonar un poco informal o medio regañón, pero también se usa con cariño entre panas. Es de esas palabras que te salvan cuando no te acuerdas del nombre de nada.
En República Dominicana, vaina es la palabra comodín por excelencia. Sirve para decir cosa, asunto, problema o movida cuando no quieres, no sabes o no te da la gana de especificar. Puede sonar neutra o medio sospechosa según el tono: esa vaina rara, esa vaina que pasó. Y sí, se usa para todo, sin vergüenza.
En Cartagena y en buena parte de la Costa, vaina es la palabra comodín para casi todo: una cosa, un asunto, un plan, un problema o hasta un chisme. Sirve para señalar algo sin decir el nombre o cuando te da pereza explicarte. Según el tono puede ser neutra o de queja. Y sí, salva conversaciones enteras.
En Sucre y en buena parte de Venezuela, vaina es la palabra comodín por excelencia. Sirve para nombrar cualquier cosa, situación o asunto cuando no te sale el nombre, o cuando te da flojera especificar. Puede sonar neutra o medio fastidiada según el tono. Es el multiusos del habla, y sí, se usa a cada rato.
Palabra comodín que sirve para hablar de casi cualquier cosa cuando te da pereza describirla bien. Puede ser un objeto, una situación, un problema o hasta una persona. En Santander se usa a cada rato y el contexto manda. Es perfecta cuando sabes de qué hablas, pero tampoco te quieres matar con los detalles.
Palabra comodín que en Paraguay se usa para nombrar cualquier cosa, situación o incluso a alguien cuando no te sale el nombre o te da pereza especificar. Vale para todo, como un “eso” con esteroides. Según el tono puede sonar neutra o medio quejosa. Y sí, es la llave maestra para zafar en una charla.