Se dice cuando alguien está embobado con otra persona y se le nota en la cara, sobre todo en la mirada. Es poner ojitos, como de ternura y coqueteo, en plan corderito enamorado. No hace falta que lo confiese, con esa mirada ya cantó. Suele usarse en tono de burla cariñosa entre panas.
"Mira a Juan, apenas llega María y ya tiene ojitos, todo bobo y sonriendo. Ese man no disimula ni cinco, parece que le hubieran apagado el cerebro con un beso."