Se dice de alguien que está forrado, que tiene una plata absurda, como si le sobraran billetes hasta para limpiar el piso. Es una forma exagerada y chistosa de llamar rico a alguien, comparándolo con un jeque árabe. Va perfecto para hablar del que presume, gasta sin mirar y nunca anda pelado.
"Ese man llegó en camioneta nueva, invitó la ronda y todavía dijo que pagaba el asado, tiene más pesos que un jeque."