En Guatemala se usa para decir que la cagaste fuerte, que la liaste o que hiciste algo fatal y ahora toca aguantar la pena. Es como un epic fail, pero con sabor chapín y un puntito vulgar, porque viene de cerote. Sirve para errores tontos o metidas de pata monumentales. Y sí, duele más cuando te lo recuerdan.
"Vos, mi jefe me mandó por café y yo bien pilas… ceroteé y traje té. Ahora me toca hacerme el loco y decir que era para la gastritis."