Se usa para hablar de alguien que está tan quieto que parece un adorno, sin ganas de moverse ni para ir al baño. Puede ser por resaca, flojera extrema o puro cansancio acumulado. Es como decir que la persona se volvió parte del paisaje, rígida y apagada. Y la verdad, a veces sienta rico quedarse así un rato.
Se usa para decir que alguien está tan cansado que queda duro y quieto, como clavado en el lugar. Es ese nivel de agotamiento en el que el cuerpo no responde y la mente ya está en modo avión. Muy de llegar a casa, tirarte donde sea y convertirte en decoración. Y la verdad, a veces viene bien hacerse piedra un rato.
En La Guajira se usa para decir que alguien está serio, frío o distante, como si fuera una roca sin emociones. No suelta ni una sonrisa, no muestra cariño y parece que nada le afecta. A veces es por orgullo, otras por rabia callada, pero por fuera se ve duro como piedra, casi imposible de ablandar.
En Puno se usa para decir que alguien está tan cansado que parece un bulto inerte, sin ganas ni fuerza para moverse. Puede ser por una chamba matadora, por trasnochar o por una farra épica. Es como decir que el cuerpo ya no da más y solo quieres quedarte tirado sin hacer absolutamente nada.