En Atacama se suelta para describir un día de playa tan repleto que ya no es playa, es un atasco con arena. Está todo lleno de gente, toallas y cooler por todos lados, y caminar sin pisar a alguien es misión imposible. La imagen es esa: el mar “peinando” entre tantos pies. Bien gráfico.
"Fuimos a Bahía Inglesa y estaba a reventar, puro peine de mar. Entre parlantes, niños corriendo y toallas pegadas, no pillamos ni un metro pa’ sentarnos."