Se dice cuando alguien vive a tope, sin guardarse nada, aprovechando cada panorama y cada oportunidad. Es como ir con el acelerador pegado, con ganas de pasarlo bien y de no quedarse mirando desde la banca. No es nada profundo, pero motiva y pega perfecto para planes improvisados.
"Oye, acá en Atacama armamos un asado, después miramos las estrellas y al otro día nos vamos a las dunas. Así es vivir la vida al 100%."