Jalar bolas

Expresión venezolana para hablar de alguien que se la pasa adulado y adulado a otra persona con poder, todo para sacar ventaja. Es como decir que está arrastrado, que vive pendiente de caerle bien al jefe, al profe o a quien mande. Es un sinónimo más criollo de chuparle las medias, y hay que admitir que suena bien sabroso.

"Marico, deja de jalar bolas al jefe, que ya hasta el vigilante se dio cuenta y se burla de ti en la garita."

Tieso como garabato

Expresión muy usada para decir que alguien está súper rígido, como acartonado, ya sea por miedo, por pena o porque está más nervioso que un gato en un baño. También se puede usar cuando alguien se queda paralizado sin saber qué hacer. Es muy gráfica y en Yaracuy la sueltan a cada rato, y la verdad es que suena genial.

"Cuando la profe me pasó al frente a exponer sin avisar, me quedé tieso como garabato, con la boca abierta y la mente en blanco, parecía un poste de luz en plena autopista."

Cañón

En Yaracuy decir que algo está cañón es decir que está brutal, increíble, en su punto máximo de sabrosura o de emoción. Sirve para una rumba legendaria, una arepa que te vuela la peluca o hasta para alguien que se ve demasiado bien. Es como ponerle sello de calidad yaracuyano, y la verdad es que suena poderoso.

"Pana, esa arepa de pernil con queso de mano estaba cañón, casi pido otra pero ya no me cabía ni un tequeño más en la barriga."

Chévere

Usado para decir que algo está genial o es bacano. Una expresión todoterreno para cualquier nota buena.

"Ey, compa, la fiesta de anoche estuvo chévere. ¡Todavía estoy bailando mentalmente con esos temazos!"

Picar flor

Expresión muy usada en Yaracuy para hablar de alguien que anda coqueteando con varias personas al mismo tiempo, sin comprometerse con nadie y disfrutando el jueguito. Es como un donjuán de barrio, que va de flor en flor probando suerte. A veces hace gracia, pero también puede dejar varios corazones medio chamuscados por ahí.

"Chama, deja a Luis quieto, ese carajo vive picando flor en la cuadra, hoy te escribe a ti y mañana amanece jurándole amor eterno a otra en la plaza."

Meterle al mondongo

Se usa cuando alguien se pone las pilas y se mete de lleno en una tarea, proyecto o problema, sin flojera ni medias tintas. Es como decir que le meta ganas, energía y constancia, igualito que cuando uno se sienta frente a un buen plato de mondongo y no deja nada. Y la verdad, da hambre solo de pensarlo.

"Mira, si de verdad quieres montar ese negocio de empanadas, deja la habladera y métele al mondongo desde ya, porque la competencia en Yaracuy está brava."

Estar salao

Se dice de alguien que siempre está metido en líos o situaciones extrañas, como si fuera un imán para el drama.

"Chamo, el Rafa siempre está salao, ayer se le ponchó la bicicleta justo cuando iba a llegar al chico que le gusta."

Tírame un satélite

Se usa cuando le pides a alguien que te vigile de lejos, que esté pendiente de lo que pasa y te avise si algo raro se viene. Es como tener tu propio dron chismoso pero en versión pana, bien discreto y sin hacer mucho ruido. Y la verdad, suena tan exagerado que hasta da risa usarlo.

"Voy a salir con la chama nueva del trabajo, tírame un satélite por Instagram y si ves que sube algo raro a las historias me avisas de una, que yo soy medio paranoico."

Echarle puño

Expresión muy usada para decirle a alguien que se esfuerce más, que meta ganas y no se rinda, ya sea trabajando, estudiando o hasta lanzándose a conquistar a alguien. Es como decir que hay que darle duro a la cosa, sin flojera ni excusas, porque si no, nada se logra. Y la verdad, suena bien sabroso.

"Mira, si de verdad quieres montar tu propio negocio, tienes que dejar la flojera y echarle puño todos los días hasta que eso arranque de una vez."

Pararse con las gallinas

Expresión muy usada en Yaracuy para decir que alguien se levanta exageradamente temprano, casi de madrugada, cuando todavía está oscuro y las gallinas ni han abierto un ojo. Es como decir que eres tan madrugador que ni el gallo ha pensado en cantar. Y sí, suena gracioso pero también un poco sufrido.

"Mi abuelo se para con las gallinas todos los días, se lanza su café cerrero y ya a las cinco está en el conuco echándole pichón como si nada."

Estamos cerquísima del queso

Se usa cuando ya casi se logra algo bueno, como una meta que se ha sudado bastante. El queso es como el premio imaginario, la vaina sabrosa que viene al final del esfuerzo. Es muy de panas que están remando juntos y se motivan diciendo que falta nada para coronar. Y la verdad es que suena bastante sabroso.

"Tranquilos, panas, con esta venta estamos cerquísima del queso, cuadramos la comisión y después nos vamos de rumba hasta que amanezca"

Re palo

En Yaracuy se dice re palo cuando algo está brutal, demasiado bueno, que te deja loco de lo fino que salió. Sirve para una rumba, una comida, un plan o hasta una persona que se portó increíble. Es como decir que estuvo demasiado top, y la verdad es que suena sabroso decirlo.

"Chamo, el sancocho que hizo mi abuela quedó re palo, hasta el vecino que vino a pedir sal se quedó pegado comiendo."

Estirarse como un caucho

Expresión que se usa cuando alguien se tarda demasiado en hacer algo, da largas o se hace el loco para no cumplir, como si el tiempo fuera de goma. Es muy típica cuando alguien promete resolver algo rápido y se alarga infinito. Y sí, cuando te lo dicen sabes que ya estás fastidiando.

"Mamá, el profe todavía no ha subido las notas, se estira como un caucho ese tipo, seguro está echando cuentos en la cantina."

¡Qué mantequilla!

Se usa en Yaracuy para decir que algo es facilísimo, que se hace sin esfuerzo y casi con los ojos cerrados. Es como cuando algo se desliza suave, sin trabas, todo fluye y ni te despeinas. Ideal para presumir un poco cuando algo te sale tan bien que hasta da risa de lo sencillo que fue.

"Chamo, el examen de ayer fue qué mantequilla, estudié media hora y salí primero que todos, mientras los demás todavía estaban sudando frío."

Roerle el coco

Se usa cuando alguien no deja de pensar en algo y le da mil vueltas en la cabeza, como si estuviera masticando la idea sin parar. Puede ser por preocupación, por un chisme o por una metida de pata. Es como decir que le estás taladrando la mente, y la verdad es que a veces provoca mandar todo al carajo.

"Vale, chama, deja de roerle el coco por ese tipo, que ni te escribe ni te llama, ponte a comer arepitas con café y a rumbear, que pa' sufrir no hay presupuesto."

¿Qué más, llevas la hora?

Expresión muy de Yaracuy que se usa para saludar con confianza y romper el hielo, como decir qué más pues o qué ha sido de tu vida. No va de preguntar la hora literal, sino de invitar al chisme y a la conversa relajada. Suena pana, cercana y un poco curiosa, y hay que admitir que tiene su encanto.

"Epa mi pana, años sin verte por el barrio, ¿qué más, llevas la hora?, cuéntame qué ha sido de tu vida que seguro vienes con un chisme bien sabroso."

Regulao

Se usa cuando algo estuvo ahí ahí, ni bueno ni malo, como un punto medio medio tristón. Es el típico comentario cuando no quieres rajar mucho pero tampoco vas a decir que estuvo brutal. Es el ni fu ni fa yaracuyano, perfecto para cuando todo te sabe un poco a sopa recalentada.

"¿Y qué tal la rumba en casa de Luis? Chamo, estuvo regulao, había música vieja, casi no llegó gente y al final terminamos jugando dominó con el tío borracho."

Cabo

En Yaracuy se le dice cabo a la persona que está pendiente de todo, que se entera de cada chisme del barrio y parece tener antenas en todas partes. No necesariamente es mala vibra, pero sí es ese personaje que sabe más de tu vida que tú mismo, y hay que admitir que a veces da risa lo preciso que es.

"No le cuentes a Mariela lo de tu ex, chica, que esa es tremendo cabo y mañana hasta el señor de los jugos en la esquina sabe el chisme completico."

Vender chispita

Expresión muy usada para burlarse de la gente que habla y habla pero no aterriza nada, como si estuviera ofreciendo un producto mágico que ni existe. Es ese pana que promete negocios millonarios, viajes a Marte y dietas milagrosas, pero al final todo queda en humo. Y hay que admitir que a veces da risa escucharlos inventar.

"Ese pana lleva media hora vendiendo chispita con su cuento del negocio en dólares y la casa en la playa, y todavía no ha explicado ni cómo piensa pagar la luz"

Mamarracho

En Yaracuy, un mamarracho es alguien o algo tan mal arreglado que parece que se vistió a oscuras después de una rumba épica. Puede ser la pinta, el peinado o hasta una decoración toda chimba, llena de colores que no pegan ni con cola. No siempre es con mala intención, pero sí deja claro que la cosa quedó bien fea, aunque a veces haga gracia.

"Compadre, ¿viste cómo vino Pedro a la fiesta? Ese pantalón amarillo con medias de rayas y la camisa de tigres fosforescentes, parecía un mamarracho salido de una comparsa barata de carnaval."

Ponerse exigente

En Yaracuy se dice ponerse exigente cuando alguien de la nada empieza a pedir demasiado, se pone tiquismiquis o quiere que todo se haga exactamente como a esa persona le da la gana. Es como si se creyera el dueño del circo y de los payasos. A veces hace gracia, pero también dan ganas de mandarlo a que se relaje un rato.

"Mira a Rober, desde que es jefe del comité de fiestas se ha puesto tan exigente que quiere aprobar hasta el color de los globos y la forma de las empanadas."

Chocón

En Yaracuy se le dice chocón a la persona que anda siempre amargada, con cara de pocos amigos y lista para pelear por cualquier tontería. Es ese pana que parece que se levantó cruzado todos los días. La vibra le choca con todo el mundo y termina espantando la buena onda del grupo sin mucho esfuerzo.

"No invites al cambote a Juanito, que anda todo chocón desde la mañana y seguro se pone a echar pestes hasta de la música y nos daña el vacilón."

Echarse una feria

Se usa en Yaracuy para decir que alguien se va a echar una siesta larga y sabrosa, casi siempre después de comer, cuando pega el calor y el cuerpo pide cama. Es como desconectarse del mundo un buen rato, con la misma calma con la que uno se pasea por una feria sin apuro. Y la verdad, suena bastante tentador.

"Hermano, después de ese pabellón bien resuelto me voy a echar una feria, porque con este bochorno yaracuyano no rinde ni el cerebro ni el cuerpo."

Guindao en la rama

Expresión muy usada en Yaracuy para hablar de alguien que está distraído, ido, como en su propio mundo y sin prestar atención a nada. Es como si la persona se hubiera quedado colgada en una rama mirando el horizonte y se olvidara de todo lo demás. Suena graciosa, pero también sirve para pegar un jalón de orejas cariñoso.

"Epa, Juan, deja de estar guindao en la rama y ponte las pilas con el juego, que nos están dando una pela y tú ni te enteras, vale."

Fresita

En Yaracuy se le dice fresita a la persona que siempre anda arreglada, perfumada y con pinta de modelo, que no se quiere despeinar ni para bajar la basura. Es alguien delicadito, medio sifrino, que huye del sol, del sudor y de cualquier cosa que implique ensuciarse. Y hay que admitir que a veces da risa cómo exageran.

"No invites a la fresita de Juan pa' ir al río, que ese carajito ve una gota de barro en los zapatos y arma más show que una novela de las nueve."

Guáramo

En Yaracuy tener guáramo es tener valor, coraje y mucha determinación para lanzarte a lo que sea sin pensarlo mucho. Es como tener nervios de acero y cero miedo a hacer el ridículo. Se usa para gente que se atreve a todo y no se echa para atrás ni aunque la cosa se ponga fea.

"Pa' decirle al jefe que su plan es una locura hay que tener guáramo, chamo, porque ese tipo se arrecha rápido y te manda pa' la casa sin pensión ni nada."

Lento como guarapo

Expresión venezolana para decir que alguien es desesperantemente lento, como el guarapo cuando escurre gota a gota. Se usa para el pana que se tarda una eternidad en todo, desde vestirse hasta responder un mensaje. Es medio bullying cariñoso, pero hay que admitir que la comparación tiene su sabrosura tropical.

"Chamo, el José está lento como guarapo, le dije que se apurara pa' salir y todavía está viendo qué franela se pone, así nunca llegamos ni al terminal de Yaritagua."

Chero

En Yaracuy, un chero es ese pana que conoce a medio mundo y siempre tiene un contacto para todo. Es el típico personaje que saluda al alcalde, al carnicero y al DJ de la rumba con la misma confianza. Básicamente, es el amigo bien conectado, medio farandulero, que siempre anda echando cuentos.

"Vale, invitemos a Manolo, ese chero total, porque donde caemos alguien lo conoce, nos saca descuento y termina echando cuentos hasta con la abuela del vecino."

Echar un macanazo

En Yaracuy echar un macanazo es soltar una noticia o comentario tan fuerte que deja al otro medio tumbado, como si le hubieran dado con una macana pero en el ánimo. Es ese bombazo emocional que te deja frío, con cara de what y sin saber qué responder. Y sí, suele venir sin anestesia.

"Estábamos echando broma tranquilos y la chama echó un macanazo diciendo que estaba embarazada de gemelos y que se iba pa' Chile, quedamos todos como estatuas."

Echarle un sol

En Yaracuy se usa para decir que alguien se va a tirar a descansar un rato bajo el sol, sin prisa y con toda la flojera del mundo. Es como tomarse una siesta sabrosa o relajarse al aire libre, dejando que el calorcito haga su trabajo. Suena a plan perfecto de domingo, con brisa suave y cero estrés.

"Hermano, ya fregué, cociné y barrí, ahora voy pa' la azotea a echarle un sol un ratico, a ver si se me quita esta modorra que cargo desde la mañana"

Guará

Expresión multiuso muy típica de Yaracuy que se suelta cuando algo sorprende, impresiona o deja loco al que habla. Es como decir wow, pero con sazón criollo y cara de no poder creer lo que estás viendo. Sirve para cosas buenas, raras o exageradas, y a veces hasta para quejarse con estilo.

"¿Viste la pizza gigante que trajo Carlos, chamo? Guará, esa vaina alcanza pa' toda la cuadra y todavía sobra pa' la recalentada de mañana."

Topetiar

En Yaracuy se usa para hablar de salir a dar vueltas por el barrio, pararse en las puertas de las casas o en la bodega y ponerse a conversar sin apuro. Es ir a chismear, saludar a medio mundo y enterarse de la vida ajena mientras se mata el tiempo. Básicamente, sales a topetiar cuando no tienes nada que hacer y te provoca puro bochinche.

"Muchacha, iba a limpiar la casa pero me fui a topetiar a la bodega, me dieron café, conté tres chismes, escuché cinco más y llegué tan tarde que ni el perro me reconoció"

Plomo a loafer

Expresión yaracuyana que se usa para decir que hay que meterle con todo a algo, sin miedo y sin flojera. Es como decir que hay que dejar la habladera y pasar a la acción, con ganas y sin estar inventando excusas. Suena raro si no eres de la zona, pero cuando lo agarras, motiva bastante.

"Mijo, deja la lloradera por el parcial y métale plomo a loafer a esos apuntes, que después andas echándole la culpa al profesor."

Echar la cesta

En Yaracuy se usa para decir que vas a dormir una siesta bien sabrosa, de esas que te tumban y te dejan fuera de servicio un buen rato. Es como desconectarse del mundo después de comer, sobre todo si hubo sancocho o pabellón. Suena inocente, pero la gente que echa la cesta suele roncar como tractor, y hay que admitir que tiene su gracia.

"Hermano, después de ese sancocho con ají dulce y yuca, voy a echar la cesta un ratico, así que si vienen a buscarme digan que me fui pa Marte sin retorno"

Nacer parado

Se usa para hablar de alguien que tiene una suerte absurda, como si todo le saliera bien sin esforzarse mucho. Es el típico que se cae y cae parado, que consigue trabajo rápido, liga fácil y hasta le devuelven la billetera con más plata. Básicamente, parece que vino con un bonus de buena suerte activado de fábrica.

"Chamo, a Luis lo botaron del trabajo y al día siguiente lo llamaron de uno mejor con más sueldo, ese tipo nació parado pero durísimo."

Quedarse pegao

En Yaracuy se usa para hablar de alguien que se queda embobado, distraído o como colgado en algo, ya sea un recuerdo, una idea o hasta mirando el teléfono sin reaccionar. Es como si la mente se le congelara por un rato. A veces da risa, pero también puede ser medio fastidioso cuando uno quiere seguir la conversa.

"Chama, mi primo se quedó pegao viendo las historias de la ex en Instagram y ni se dio cuenta que se fue la luz en todo el barrio."

Echar carro

Expresión muy usada para decir que uno está bromeando, vacilando o perdiendo el tiempo con los panas sin ninguna preocupación. Es como dedicarse de lleno al arte sagrado de la echadera de cuentos, las exageraciones absurdas y las risas largas. Básicamente, cero productividad y mucho chisme sabroso, que honestamente a veces hace más falta que trabajar.

"No joda, íbamos a estudiar para el parcial y terminamos fue echando carro en la esquina, hablando pistoladas de todo el barrio hasta que empezó a ladrar hasta el perro del vecino."

Echando un estadio

Se usa cuando alguien se pone a soltar una historia larguísima, llena de adornos, exageraciones y detalles que nadie pidió. Es como si armara un show completo solo con la lengua, todo dramático y pintoresco. A veces hace gracia, pero también provoca decirle que baje dos cambios y deje el teatro para después.

"Chamo, no le pares a Luis, otra vez estaba echando un estadio con que casi se vuelve millonario vendiendo empanadas en la playa de Higuerote"

Caerse de la mata

Se usa para decir que alguien es tan despistado, ingenuo o lento para entender las cosas que parece que no se entera de nada, como si acabara de caerse de un árbol y no supiera cómo funciona el mundo. Es muy típica para vacilar a panas que no captan lo más obvio, pero casi siempre en tono de burla cariñosa.

"Chamo, de verdad te caíste de la mata si todavía crees que el profe va a poner el examen fácil después de ver cómo casi incendiamos el laboratorio con el experimento de química"

Juntar los peroles

Se usa para decir que hay que recoger todas las cosas y largarse rápido, casi siempre porque la situación se puso fea, aburrida o ya no tiene sentido seguir ahí. Es muy de cuando toca retirarse con dignidad antes de que todo se vaya al carajo. Y hay que admitir que suena bastante sabroso decirlo.

"Cuando empezó a llegar la policía al toque en la cancha, no lo pensamos dos veces y nos pusimos a juntar los peroles y a desaparecer del mapa."

Estar obispo

En Yaracuy se dice estar obispo cuando alguien anda demasiado arreglado, bien planchadito, perfumado y con pinta de que se echó media hora frente al espejo. Es como ir emperifollado para impresionar en una cita, una fiesta o cualquier evento donde quiere lucirse. Y sí, suena fino, pero también tiene su toque de chalequeo cariñoso.

"Compadre, usted hoy sí vino obispo, vale, con esa camisa planchadita y ese perfume caro, ¿es que va pa’ una cita o lo invitaron a un bautizo elegante?"

¡Epa, catire!

Forma muy pana y venezolana de saludar a alguien de piel clara o pelo rubio, como decirle rubio pero con cariño. No hace falta que sea tu amigo de toda la vida, se usa también con conocidos o gente del barrio. Es de esas expresiones que suenan cercanas y alegres, y la verdad es que tienen bastante encanto.

"Apenas me bajé de la buseta en Chivacoa, salió el vecino con su vaso de papelón bien frío gritando: ¡Epa, catire! ¿Te nos perdiste o qué, vale?"

Échale pichón

Expresión muy usada en Yaracuy y en buena parte de Venezuela para animar a alguien a esforzarse, meterle ganas y no rajarse ante una situación difícil. Es como decir vamos tú puedes pero con ese sabor criollo que suena a llano, a pueblo y a gente echada pa'lante. Y hay que admitir que tiene bastante swing.

"¿Te da miedo pedirle la mano a tu suegro? Échale pichón, compadre, que la vida es un ratico y el que no arriesga se queda viendo los toros desde la barrera."

Pedir el cola'o

Expresión yaracuyana para pedir que te lleven gratis en su carro, como pedir una cola pero con sabor bien criollo. Es cuando no tienes cómo llegar y te pegas al pana que tiene carro para que te deje en el camino. Es muy de después de la rumba o cuando estás pelando y ni para el pasaje tienes, pero igual sales.

"Marico, salí de la disco sin un medio y terminé pidiéndole el cola'o a un pana hasta San Felipe, iba más prendido que arbolito de Navidad."

Alumbrarse

Expresión usada cuando alguien se emociona de más y empieza a decir cosas sin mucho sentido, como si una súper idea le hubiera iluminado la cabeza.

"Anoche en la fiesta, Carlitos se alumbró tanto que empezó a hablar del plan para conquistar Marte. ¡No paraba de decir locuras!"
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