Expresión muy usada en Yaracuy para hablar de alguien que anda coqueteando con varias personas al mismo tiempo, sin comprometerse con nadie y disfrutando el jueguito. Es como un donjuán de barrio, que va de flor en flor probando suerte. A veces hace gracia, pero también puede dejar varios corazones medio chamuscados por ahí.
Se dice de alguien que va por ahí coqueteando con todo el mundo, saltando de persona en persona como abeja en primavera. No es que se enamore, es más bien que le gusta el jueguito, la labia y dejar la puerta medio abierta en cada esquina. Puede sonar gracioso o medio criticón, según el tono.