Se dice de alguien que está ahí plantado sin hacer nada de provecho, como si fuera una estantería del salón. Está presente, ocupa espacio, pero ni ayuda ni se implica, solo calienta silla y mira. Es una forma un poco burlona de señalar al típico que se escaquea del curro. Y oye, tiene su mala leche pero también su gracia.
Se usa para rajar de alguien que está presente pero es como si no estuviera, porque no aporta nada, no habla, no ayuda y solo ocupa espacio. Básicamente está de adorno, como un armario viejo en el pasillo. Es una forma un poco cruel pero muy gráfica de decir que alguien está pintado.