Interjección muy yucateca para llamar la atención, como decir oye, mira o eh. Se suelta al inicio de la frase para que te volteen a ver, para meter prisa o nomás por costumbre. No es insulto ni nada, es puro sabor local. Si estás en Yucatán, la vas a oír cada dos minutos.

"Cabo, apúrate que ya va a pasar el camión y luego nos toca caminar con este calorón, ¿eh?"

En Bilbao, un cabo es el típico sabelotodo que va de entendido en absolutamente todo. Te suelta cátedra sobre la tortilla, el Athletic o cómo bajar del Gorbea sin despeinarse, aunque nadie le haya preguntado. No siempre lo hace con mala intención, pero acaba dando la chapa y quedándose tan ancho. Tiene su puntito, la verdad.

"Estábamos en el bar y Asier, sin venir a cuento, se pone a explicar cómo habría que reformar San Mamés para que corra mejor el aire. Qué cabo es este chaval, de verdad."

En Yaracuy se le dice cabo a la persona que está pendiente de todo, que se entera de cada chisme del barrio y parece tener antenas en todas partes. No necesariamente es mala vibra, pero sí es ese personaje que sabe más de tu vida que tú mismo, y hay que admitir que a veces da risa lo preciso que es.

"No le cuentes a Mariela lo de tu ex, chica, que esa es tremendo cabo y mañana hasta el señor de los jugos en la esquina sabe el chisme completico."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!