En Panamá se usa para decir que alguien se quedó dormido tan profundo que no hay quien lo despierte, como si estuviera pegado a la cama con cola loca. También puede usarse cuando alguien se queda pegado viendo algo sin reaccionar, pero casi siempre va de sueño brutal. Y hay que admitir que suena bastante gráfico.
En Yaracuy se usa para hablar de alguien que se queda embobado, distraído o como colgado en algo, ya sea un recuerdo, una idea o hasta mirando el teléfono sin reaccionar. Es como si la mente se le congelara por un rato. A veces da risa, pero también puede ser medio fastidioso cuando uno quiere seguir la conversa.
En Chile se dice cuando alguien se queda pegado, como en modo pausa: se queda en blanco, no reacciona, no cacha qué responder o se le va la onda. Puede ser por sorpresa, por nervios, por sueño o porque andaba medio volado. Es bien común en conversa y tiene harto sabor chileno.