Quedar pato
Cuando te quedas sin ni uno en el bolsillo después de haber gastado hasta la última luca.
Estar en la piedra
En Biobío se usa para decir que alguien anda volado, desconectado o medio ido, como si estuviera en otra dimensión. Puede ser por sueño, por estar distraído o por andar con la cabeza en cualquier parte. No siempre es insulto, pero sí te lo tiran cuando te mandas una y quedas como pajarón.
Andar sapo
Se dice cuando alguien anda metido donde no lo llaman, mirando, escuchando o preguntando de más para después ir a pelar. Vamos, el típico sapo que se cree detective del barrio y no tiene nada que hacer ahí. Es medio cargado, pero bien común para retar a alguien por copuchento.
Pegarse el salto
En el Biobío se dice cuando te arrancas un rato, casi siempre a escondidas, para ir a hacer algo entretenido. Puede ser salir de noche, irse a una junta o pegarse una escapadita sin que los viejos cachen. Es como decir me fui piola y volví como si nada. Y sí, suena a plan con consecuencias.
Tener un grado de más
Se dice cuando alguien anda medio raro, pasado de vueltas o haciendo cosas que no calzan, como si le faltara un tornillo. No siempre es insulto pesado, muchas veces va en talla entre amigos para decir que el compadre está en otra. Bien chilena y bien de sobremesa con risas.
Andar a pata pelá
Se dice cuando alguien anda descalzo, literal, con la pata al aire. Pero en Biobío también se usa en sentido figurado para decir que estás sin plata, quebrado, a puro sobrevivir. Es de esas frases que suenan chistosas, pero igual te dejan clarito que andas medio pato y sin un peso.
Dar jugo
En Chile se usa para decir que alguien está webiando, alargando la historia o metiendo bulla sin aportar nada. Es como estar dando la lata, puro bla bla, o haciendo show por gusto. También puede ser que la persona esté molestando o tirando talla pesada. Sirve perfecto para cortar el webeo con estilo.
Ser una máquina
Se le dice a alguien cuando es muy seco en algo, un crack de los de verdad. El típico que rinde siempre, que le sale todo bien y encima parece que ni se esfuerza. Sirve para deportes, pega en la pega o cualquier habilidad. Es un piropo simple, pero bien efectivo.
Tener la media paja
Expresión bien chilena para decir que andas con una flojera brutal, de esas que te dejan pegado al sillón y sin ganas de hacer ni lo mínimo. No es que estés cansado, es más bien una paja mental y física a la vez. Ideal para cuando cualquier plan suena como una maratón.
Escuchar pastelitos
Se dice cuando alguien está hablando puras tonteras, inventando o tirándose una historia que no se la compra nadie. Es como escuchar un cuento bonito pero falso, puro chamullo. Sirve para bajarle el humo a alguien sin ponerse pesado, con ese toque irónico bien chileno que igual da risa.
Hacer la media llamada
Expresión bien chilena para decir que alguien se pegó el show y se esforzó caleta para llamar la atención, casi siempre en plan coqueteo. No es una llamada literal, es más como tirar la talla, insistir y hacerse notar hasta que la otra persona te pesque. Suena medio exagerado, y por eso mismo da risa.
Estar a la vela
Se dice cuando alguien está atento, despierto y al tanto de lo que pasa, como con la oreja parada. Puede ser por copuchas del barrio, pero también aplica para cualquier cosa: una oportunidad, un problema o un cacho que se viene. Vamos, que no te pillan volando bajo porque tú ya estabas a la vela.
Madrugar pa' na'
Se dice cuando te levantai temprano con toda la fe, pero al final no rendís nada y el día se te va en puras tonteras. Te queda esa sensación amarga de haber perdido horas de sueño gratis, como si el despertador te hubiera trolleado. Muy de vida real, sobre todo cuando el plan se cae a última hora.
Volarse la biela
Se dice cuando alguien se pasa tres pueblos, pierde el juicio o se manda una idea tan mala que parece que el motor reventó. Viene de la biela del auto, que si se vuela, queda la cagá y no anda ni pa’ atrás. Sirve para retar con humor a un amigo que anda desatado.
andar patiperreando
Se dice cuando alguien anda dando vueltas todo el día, de aquí para allá, metiéndose en cualquier panorama que salga. Puede ser por paseo, por puro ocio o por no querer quedarse quieto ni un rato. Muy de andar callejeando y recorriendo, con las patas cansadas pero feliz. Si te invitan, tú vas y listo.
Andar pato
Se dice cuando andas sin un peso, corto de plata, medio quebrado. Es la típica excusa honesta para bajarte de un carrete, patear una salida o pedir que te inviten aunque sea una chela. En Chile se usa harto y suena bien cotidiano, como decir ando seco, pero con más sabor.
Andar en volá
Se dice cuando alguien anda distraído, colgado o en su mundo, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa al frente. Puede ser por sueño, por estrés o porque simplemente se fue en la media volá. Es bien chilena y suena a reto cariñoso, de esos que te aterrizan al toque.
Sacar el monje
Se dice cuando te encierras a estudiar o a trabajar a lo bestia, modo ermitaño total, como monje en monasterio. Cortas panorama, apagas el celu y desapareces del mapa para salvar el semestre, la pega o lo que sea. En Biobío suena bien de cabro aplicado, pero con sufrimiento incluido.
Arrancarse
En Biobío se dice cuando alguien se va rápido, casi escapando, de un lugar o de una situación. Puede ser para zafar de la pega, arrancarse a un carrete, o simplemente desaparecer antes de que te encaleten más cosas. No siempre es cobardía, a veces es puro instinto de supervivencia y hay que admitir que es bien útil.
Llegar en loma
Se dice cuando alguien llega tardísimo y con una calma insultante, como si viniera paseando cuesta abajo sin ninguna prisa. Es esa entrada triunfal del que aparece cuando ya está todo andando y encima actúa como si nada. Muy de tirar talla, porque deja claro que el compadre llegó relajado, pero se pasó de fresco.
Al toque
Se usa para decir que algo se hace altiro, de inmediato, sin vueltas. En Chile es la típica respuesta rápida para quedar bien, aunque a veces es más promesa que realidad y el “al toque” termina siendo “cuando me desocupe”. Va perfecto para favores, mandados o cuando te apuran y querís zafar.
Boca'shoro
Se le dice a la persona que no puede quedarse piola y anda largando chismes a cada rato. Exagera, inventa detalles y mete la cuchara donde nadie la llamó, armando cahuines por deporte. Es el típico que escucha media cosa y ya la cuenta como teleserie completa. Cansa, pero igual da material.
Estar en llamas
Se dice cuando alguien anda a tope, con una energía brutal o súper prendido por algo. Puede ser por emoción, por motivación o porque está rindiendo bacán en lo que hace. Es como estar encendido y no parar. En Chile suena bien de calle y sirve tanto para carrete como para deporte o pega.
Ser caleta
En Chile se usa para decir que alguien es muy callado o reservado, de esos que se guardan todo y no cuentan ni una aunque les preguntes directo. También puede sonar a que es medio hermético o poco expresivo. No es insulto heavy, pero sí te deja claro que la persona no suelta prenda ni con alicate.
Andar a martillazo limpio
Se dice cuando alguien hace algo a la mala, con pura fuerza y cero fineza, como si la solución a todo fuera pegarle martillazos. Vale para arreglos, peleas o cualquier plan improvisado que termina en desastre. En Biobío suena bien de taller y de patio. Y sí, suele venir con daño colateral.
Tirar pinta
En Chile se dice cuando alguien se arregla y se viste con estilo para lucirse, aunque vaya a hacer algo súper cotidiano. Es como ir producido a comprar pan o a la esquina, pero con actitud de pasarela. Puede ser piropo o talla, según el tono. Y sí, a veces uno se cree famoso un ratito.
Tirar la talla
Expresión bien chilena para decir que estabas hueveando, molestando o tirando una broma, normalmente sin mala intención. Se usa mucho para bajar la tensión cuando alguien se pica o se lo toma personal. Ojo, igual depende del tono, porque una talla pesada deja de ser talla al tiro.
escanearse
En Biobío se usa en plan talla para decir que alguien quedó pegado mirando a otra persona, como si la estuviera escaneando de arriba abajo. No es tanto enamorarse, es más el impacto y el baboseo disimulado, tipo rayos X imaginarios. Se dice cuando alguien se queda tieso, atento y sin pestañear. Un poco barsa, pero pasa.
Echarle la leche
Se dice cuando alguien deja la cagá y arruina algo que iba bien, como echarlo a perder de una. Es como decir que metiste la pata heavy y ya no hay cómo salvarlo. Suena bien de la zona y es bien gráfica, porque la idea es que le tiraste algo encima y lo dejaste inutilizable.
Estar prendido
En Chile se dice cuando alguien anda con la energía a mil, súper motivado o metidísimo en el carrete. Puede ser porque está feliz, porque la música está buena o porque se embaló y no hay quién lo pare. Es como estar encendido, en modo fiesta total, y sí, suele ser el que prende el ambiente.
Ponerse más nervioso que suegra en puerta giratoria
Dicho bien chileno para cuando alguien se pone atacado de los nervios, ansioso y sin saber qué hacer, como si estuviera a punto de explotar. Se usa para exagerar con humor ese estado de agitación máxima, cuando te tiembla hasta el alma y cualquier cosa te descoloca. Es de esas comparaciones absurdas que igual pintan perfecto.
Ser más lento que procesión de vieja
Dicho bien chileno para tirarle talla a alguien que se demora una eternidad en hacer algo. Es una comparación exagerada, como diciendo que avanza a paso de tortuga y con cero apuro. Se usa en pega, en la casa o en la calle cuando alguien está puro dando jugo. Suena pesado, pero suele ir en broma.
Estar prendido
En Biobío se dice cuando alguien anda con la energía por las nubes, acelerado, motivado o derechamente pasado de revoluciones. Puede ser por café, copete, una buena noticia o porque la noche se prendió y nadie se quiere ir. Es como estar en modo turbo, listo para cualquier plan, aunque al rato te pase la cuenta.
Pelusear
En el Biobío se dice cuando alguien anda metiendo mano y curioseando por todos lados, sin un objetivo claro, como buscando qué pillarse o qué cachar. Es ese modo de andar de sapo, hurgando en cajones y rincones, a veces con travesura y a veces puro ocio. Si hay desorden, probablemente alguien anduvo peluseando.
Pegar la media cachá
Se dice cuando alguien le pega una paliza a otro, ya sea en una pelea o en cualquier competencia, tipo fútbol, play o lo que sea. Es ganar por goleada, dejar al otro mirando al techo y medio humillado. Muy de talla pesada, así que úsala con confianza, pero sin pasarte de barsa.
¡Sape!
Interjección bien de la zona para avisar rápido de que alguien se está acercando o está mirando, como un “ojo” o “aguanta” entre panas. Se usa para que el grupo se ponga vivo y no los pillen haciendo alguna lesera, pelando o webiando en horario indebido. Corta, directa y salvadora.
Andar con la nube
Se dice cuando alguien anda bajoneado, apagado o con cara de pocos amigos, como si llevara una nube gris pegada encima todo el día. No es que esté llorando a moco tendido, pero se nota que algo le pesa y no se lo saca ni con una talla. Bien chilena y bien gráfica.
Andar pato
Se dice cuando estás sin un peso, corto de lucas, en la pura B. Es ese momento en que abrís la billetera y no hay ni para el pasaje, y hasta las arañas se fueron por falta de pega. Muy chilena, bien de calle, y perfecta para admitir que hoy toca mirar, no comprar.
Tomarse una chelita
Se dice cuando propones ir por una cerveza, pero en plan piola y sin tanto protocolo. Es la típica invitación para sentarse a conversar, ponerse al día y bajar las revoluciones después de la pega. “Chelita” suena cariñoso y relajado, como diciendo que es una, tranqui, y a puro pasarlo bien.
Tener pituto
En Chile, tener pituto es tener un contacto, una palanca o un dato que te abre puertas y te arregla trámites sin tanto cuento. No es magia, es red de conocidos, a veces medio turbia, a veces salvadora. Se usa mucho para hablar de pegas, favores y movidas donde alguien te hace la segunda.
andar pituco
Expresión que describe a alguien que se viste con mucho cuidado y sigue las últimas tendencias de moda, casi como si fuera a la alfombra roja cada día.
Mandarse la hostia
En Biobío se usa para decir que te pegaste un atracón brutal, de esos que terminas con la guata dura y jurando que no comes en tres días. No es “comer harto” y ya, es pasarte de rosca con el asado, las papas y el pan hasta quedar reventado. Rica idea, pésima decisión.
Pegarse el show
Se dice cuando alguien arma un escándalo o se pone a actuar exagerado para que todos lo miren, aunque la cuestión sea una tontera. Es como hacer un numerito, puro teatro, y normalmente va con reto cariñoso o con talla. Muy de Chile para bajarle el humo a alguien que anda buscando cámara.
Quedarse pega'o
En Chile se dice cuando alguien se queda pegado, como en modo pausa: se queda en blanco, no reacciona, no cacha qué responder o se le va la onda. Puede ser por sorpresa, por nervios, por sueño o porque andaba medio volado. Es bien común en conversa y tiene harto sabor chileno.
Quedarse piola
En Chile, quedarse piola es bajar un cambio y mantenerse tranqui, piolita, sin hacer ruido ni llamar la atención. Puede ser porque no quieres meterte en cahuines, porque estás cansado del carrete o porque prefieres pasar piola y no dar jugo. Suena súper cotidiano y bien chileno, de esos que salen solos.
¿Qué te pasa por el pecho?
Frase bien chilena para preguntarle a alguien qué le pasa cuando anda raro, pesado o con cara de pocos amigos. Es como decir “¿qué te picó?” o “¿qué onda contigo?”, pero con ese toque de drama cotidiano. Se usa con confianza, entre amigos o familia, cuando cachai que algo le molestó.
Sacarse la polera
En Chile, y bien del sur, se dice cuando alguien se entusiasma y se manda sin mucha vuelta, como tirarse a una idea o plan aunque sea medio mala idea. También puede sonar a ponerse choro o hacerse el valiente, tipo de pecho inflado. No es literal, es actitud. Y sí, suele venir con risita.
Andar con la tola al aire
Dicho bien chileno para cuando alguien anda desubicado o sin pudor, como si fuera con la bragueta abierta. Se usa harto para hablar de alguien que se manda comentarios fuera de lugar, se expone demasiado o no cacha el límite. No siempre es mala onda, pero suele dar plancha. Y sí, la imagen es clarita.
Estar en onda piruja
Se dice de alguien que vive pegado al cahuín, siempre al tanto del último pelambre y listo para contarlo como si fuera noticiero. Es como andar sintonizado en modo chisme 24/7, escuchando y repitiendo todo lo que pasa. Suena medio en talla, pero igual te deja claro que la persona no suelta el cuento.
Estar hasta el vaso
Se dice cuando ya estás al límite, saturado de estrés, pega, problemas o cachos, como un vaso que está tan lleno que cualquier gota lo hace rebalsar. Es el típico estado de no dar más y andar con la mecha corta. Muy de desahogo, para avisar que necesitas un respiro ya.