Estar en la piedra

En Biobío se usa para decir que alguien anda volado, desconectado o medio ido, como si estuviera en otra dimensión. Puede ser por sueño, por estar distraído o por andar con la cabeza en cualquier parte. No siempre es insulto, pero sí te lo tiran cuando te mandas una y quedas como pajarón.

"Hermano, te pedí que compraras pan y volviste con una sandía y pilas. ¿Qué te pasa? Estás en la piedra, po, ponte vio y avísale a tu mamá."

Andar sapo

Se dice cuando alguien anda metido donde no lo llaman, mirando, escuchando o preguntando de más para después ir a pelar. Vamos, el típico sapo que se cree detective del barrio y no tiene nada que hacer ahí. Es medio cargado, pero bien común para retar a alguien por copuchento.

"Ya po, deja de andar sapo mirando el celu ajeno. Ven pa’ acá y juguemos al taca-taca, que estai puro dando jugo."

Pegarse el salto

En el Biobío se dice cuando te arrancas un rato, casi siempre a escondidas, para ir a hacer algo entretenido. Puede ser salir de noche, irse a una junta o pegarse una escapadita sin que los viejos cachen. Es como decir me fui piola y volví como si nada. Y sí, suena a plan con consecuencias.

"Oye, ¿y si nos pegamos el salto después de la once y nos vamos con los cabros a la costanera? Pero piola, que mi vieja está atenta y me corta el webeo al tiro."

Tener un grado de más

Se dice cuando alguien anda medio raro, pasado de vueltas o haciendo cosas que no calzan, como si le faltara un tornillo. No siempre es insulto pesado, muchas veces va en talla entre amigos para decir que el compadre está en otra. Bien chilena y bien de sobremesa con risas.

"El compadre llegó a la pega con lentes de sol y saludando a los conos del estacionamiento. Ya po, si ese tiene un grado de más, ¿cachai?"

Andar a pata pelá

Se dice cuando alguien anda descalzo, literal, con la pata al aire. Pero en Biobío también se usa en sentido figurado para decir que estás sin plata, quebrado, a puro sobrevivir. Es de esas frases que suenan chistosas, pero igual te dejan clarito que andas medio pato y sin un peso.

"Compadre, este mes ando a pata pelá: pagué el arriendo, me quedé sin lucas y ahora puro pan con té hasta que llegue la quincena."

Dar jugo

En Chile se usa para decir que alguien está webiando, alargando la historia o metiendo bulla sin aportar nada. Es como estar dando la lata, puro bla bla, o haciendo show por gusto. También puede ser que la persona esté molestando o tirando talla pesada. Sirve perfecto para cortar el webeo con estilo.

"Ya po, deja de dar jugo con la historia del ovni y pásame la llave, que vamos atrasados y el jefe anda con cara de pocos amigos."

Ser una máquina

Se le dice a alguien cuando es muy seco en algo, un crack de los de verdad. El típico que rinde siempre, que le sale todo bien y encima parece que ni se esfuerza. Sirve para deportes, pega en la pega o cualquier habilidad. Es un piropo simple, pero bien efectivo.

"¿Cachaste al Nacho en la pichanga? Metió tres goles y ni transpiró, ese loco es una máquina pa' la pelota."

Tener la media paja

Expresión bien chilena para decir que andas con una flojera brutal, de esas que te dejan pegado al sillón y sin ganas de hacer ni lo mínimo. No es que estés cansado, es más bien una paja mental y física a la vez. Ideal para cuando cualquier plan suena como una maratón.

"No me webí con salir, ando con la media paja. Si querís verme, ven tú con algo pa picar y era."

Escuchar pastelitos

Se dice cuando alguien está hablando puras tonteras, inventando o tirándose una historia que no se la compra nadie. Es como escuchar un cuento bonito pero falso, puro chamullo. Sirve para bajarle el humo a alguien sin ponerse pesado, con ese toque irónico bien chileno que igual da risa.

"El loco jura que lo llamaron de la NASA pa’ pilotear un cohete y yo ahí, escuchando pastelitos no más, compadre, si ni terminó el colegio."

Hacer la media llamada

Expresión bien chilena para decir que alguien se pegó el show y se esforzó caleta para llamar la atención, casi siempre en plan coqueteo. No es una llamada literal, es más como tirar la talla, insistir y hacerse notar hasta que la otra persona te pesque. Suena medio exagerado, y por eso mismo da risa.

"El Mati hizo la media llamada pa’ que la Vale lo pescara en la disco, le compró un completo, le bailó al lado y ahora andan pegados como chicle."

Estar a la vela

Se dice cuando alguien está atento, despierto y al tanto de lo que pasa, como con la oreja parada. Puede ser por copuchas del barrio, pero también aplica para cualquier cosa: una oportunidad, un problema o un cacho que se viene. Vamos, que no te pillan volando bajo porque tú ya estabas a la vela.

"La Marta anda a la vela con la copucha del pasaje, cachó al tiro quién dejó la bolsa de basura en la esquina y ya tiene el informe completo."

Madrugar pa' na'

Se dice cuando te levantai temprano con toda la fe, pero al final no rendís nada y el día se te va en puras tonteras. Te queda esa sensación amarga de haber perdido horas de sueño gratis, como si el despertador te hubiera trolleado. Muy de vida real, sobre todo cuando el plan se cae a última hora.

"Puse la alarma a las 6 pa' estudiar y al final me quedé pegado viendo reels. Madrugué pa' na' y ahora ando como zombie, po."

Volarse la biela

Se dice cuando alguien se pasa tres pueblos, pierde el juicio o se manda una idea tan mala que parece que el motor reventó. Viene de la biela del auto, que si se vuela, queda la cagá y no anda ni pa’ atrás. Sirve para retar con humor a un amigo que anda desatado.

"Te volaste la biela, po: ¿cómo vai a invitar a tu ex al asado y más encima pedirle que traiga hielo? Después no llorí si queda la cagá."

andar patiperreando

Se dice cuando alguien anda dando vueltas todo el día, de aquí para allá, metiéndose en cualquier panorama que salga. Puede ser por paseo, por puro ocio o por no querer quedarse quieto ni un rato. Muy de andar callejeando y recorriendo, con las patas cansadas pero feliz. Si te invitan, tú vas y listo.

"Dije que iba a descansar, pero me llamaron y terminé andar patiperreando por Penco, comiendo sopaipillas y sacándome fotos con el viento en la cara."

Andar pato

Se dice cuando andas sin un peso, corto de plata, medio quebrado. Es la típica excusa honesta para bajarte de un carrete, patear una salida o pedir que te inviten aunque sea una chela. En Chile se usa harto y suena bien cotidiano, como decir ando seco, pero con más sabor.

"Compadre, ni me tientes con el carrete, si ando pato mal. A duras penas me alcanza pa' la micro y un completo, así que hoy me quedo piola."

Andar en volá

Se dice cuando alguien anda distraído, colgado o en su mundo, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa al frente. Puede ser por sueño, por estrés o porque simplemente se fue en la media volá. Es bien chilena y suena a reto cariñoso, de esos que te aterrizan al toque.

"Oye, compadre, te hablé tres veces y ni pescaste, andai en volá brígido. Pega la vuelta un rato, que ya se nos fue la micro y el profe está mirando feo."

Sacar el monje

Se dice cuando te encierras a estudiar o a trabajar a lo bestia, modo ermitaño total, como monje en monasterio. Cortas panorama, apagas el celu y desapareces del mapa para salvar el semestre, la pega o lo que sea. En Biobío suena bien de cabro aplicado, pero con sufrimiento incluido.

"Hermano, este finde saco el monje brigido: cero carrete, celu en modo avión y puro mate, porque si no entiendo esta cuestión, repito el ramo."

Arrancarse

En Biobío se dice cuando alguien se va rápido, casi escapando, de un lugar o de una situación. Puede ser para zafar de la pega, arrancarse a un carrete, o simplemente desaparecer antes de que te encaleten más cosas. No siempre es cobardía, a veces es puro instinto de supervivencia y hay que admitir que es bien útil.

"Oye, cacha la volá: el Seba se arrancó de la pega altiro porque lo llamaron pa’ un asado, y el jefe quedó mirando pa’ la nada."

Llegar en loma

Se dice cuando alguien llega tardísimo y con una calma insultante, como si viniera paseando cuesta abajo sin ninguna prisa. Es esa entrada triunfal del que aparece cuando ya está todo andando y encima actúa como si nada. Muy de tirar talla, porque deja claro que el compadre llegó relajado, pero se pasó de fresco.

"Oye, el Nico llegó en loma al asado, po. Ya habíamos bajado la carne, las ensaladas y hasta el postre, y el loco cae preguntando si queda pancito."

Al toque

Se usa para decir que algo se hace altiro, de inmediato, sin vueltas. En Chile es la típica respuesta rápida para quedar bien, aunque a veces es más promesa que realidad y el “al toque” termina siendo “cuando me desocupe”. Va perfecto para favores, mandados o cuando te apuran y querís zafar.

"Le dije al Nico que prendiera el carbón y me tiró un al toque, pero ahí está, piola, con la chela en la mano y cero fuego todavía."

Boca'shoro

Se le dice a la persona que no puede quedarse piola y anda largando chismes a cada rato. Exagera, inventa detalles y mete la cuchara donde nadie la llamó, armando cahuines por deporte. Es el típico que escucha media cosa y ya la cuenta como teleserie completa. Cansa, pero igual da material.

"El Ricardo llegó diez minutos tarde y la Paula ya juraba que lo habían echado y lo pillaron carreteando. No la pesquí, es boca'shoro y le encanta el cahuín."

Estar en llamas

Se dice cuando alguien anda a tope, con una energía brutal o súper prendido por algo. Puede ser por emoción, por motivación o porque está rindiendo bacán en lo que hace. Es como estar encendido y no parar. En Chile suena bien de calle y sirve tanto para carrete como para deporte o pega.

"Oye compadre, el Nacho anda en llamas con el concierto de anoche, no para de contarlo y ya quiere comprar entrada pa' la próxima, terrible prendido."

Ser caleta

En Chile se usa para decir que alguien es muy callado o reservado, de esos que se guardan todo y no cuentan ni una aunque les preguntes directo. También puede sonar a que es medio hermético o poco expresivo. No es insulto heavy, pero sí te deja claro que la persona no suelta prenda ni con alicate.

"El Nico es caleta, po. Lleva meses enganchado de la Vale y ni un mensaje le manda, se hace el loco y se guarda todo. Después anda sufriendo piola y uno como amigo no le puede sacar ni una."

Andar a martillazo limpio

Se dice cuando alguien hace algo a la mala, con pura fuerza y cero fineza, como si la solución a todo fuera pegarle martillazos. Vale para arreglos, peleas o cualquier plan improvisado que termina en desastre. En Biobío suena bien de taller y de patio. Y sí, suele venir con daño colateral.

"El Nico se puso a martillazo limpio con la puerta porque no abría y ahora quedó chueca, sin manilla y con el vecino reclamando por el ruido."

Tirar pinta

En Chile se dice cuando alguien se arregla y se viste con estilo para lucirse, aunque vaya a hacer algo súper cotidiano. Es como ir producido a comprar pan o a la esquina, pero con actitud de pasarela. Puede ser piropo o talla, según el tono. Y sí, a veces uno se cree famoso un ratito.

"Oye, ¿y este compadre pa’ dónde va tan producido? Si va al súper nomás y anda tirando pinta como si lo fueran a entrevistar en el mall."

Tirar la talla

Expresión bien chilena para decir que estabas hueveando, molestando o tirando una broma, normalmente sin mala intención. Se usa mucho para bajar la tensión cuando alguien se pica o se lo toma personal. Ojo, igual depende del tono, porque una talla pesada deja de ser talla al tiro.

"Ya po, no te piqués, si era talla nomás. Estaba tirando la talla con lo del asado y te fuiste en la volá, compadre."

escanearse

En Biobío se usa en plan talla para decir que alguien quedó pegado mirando a otra persona, como si la estuviera escaneando de arriba abajo. No es tanto enamorarse, es más el impacto y el baboseo disimulado, tipo rayos X imaginarios. Se dice cuando alguien se queda tieso, atento y sin pestañear. Un poco barsa, pero pasa.

"Apenas entró la Cami al carrete, el Seba se escaneó al tiro y se quedó mirándola de arriba abajo, más sapo que semáforo en rojo."

Echarle la leche

Se dice cuando alguien deja la cagá y arruina algo que iba bien, como echarlo a perder de una. Es como decir que metiste la pata heavy y ya no hay cómo salvarlo. Suena bien de la zona y es bien gráfica, porque la idea es que le tiraste algo encima y lo dejaste inutilizable.

"Oye compadre, le echaste la leche al asado: te pusiste a abanicar con la tapa y se llenó de ceniza, ahora ni el perro lo quiere."

Estar prendido

En Chile se dice cuando alguien anda con la energía a mil, súper motivado o metidísimo en el carrete. Puede ser porque está feliz, porque la música está buena o porque se embaló y no hay quién lo pare. Es como estar encendido, en modo fiesta total, y sí, suele ser el que prende el ambiente.

"Anoche el Juano andaba tan prendido en el carrete que siguió bailando con la linterna del celu cuando se cortó la luz, ni ahí con parar."

Ponerse más nervioso que suegra en puerta giratoria

Dicho bien chileno para cuando alguien se pone atacado de los nervios, ansioso y sin saber qué hacer, como si estuviera a punto de explotar. Se usa para exagerar con humor ese estado de agitación máxima, cuando te tiembla hasta el alma y cualquier cosa te descoloca. Es de esas comparaciones absurdas que igual pintan perfecto.

"Compadre, cuando el profe dijo que el control era sorpresa me puse más nervioso que suegra en puerta giratoria, sudando frío y apretando la calculadora como si fuera salvavidas."

Ser más lento que procesión de vieja

Dicho bien chileno para tirarle talla a alguien que se demora una eternidad en hacer algo. Es una comparación exagerada, como diciendo que avanza a paso de tortuga y con cero apuro. Se usa en pega, en la casa o en la calle cuando alguien está puro dando jugo. Suena pesado, pero suele ir en broma.

"¡Ya poh, apúrate, compadre! Llevai media hora pa’ mandar un WhatsApp y todavía estai pensando, erís más lento que procesión de vieja."

Estar prendido

En Biobío se dice cuando alguien anda con la energía por las nubes, acelerado, motivado o derechamente pasado de revoluciones. Puede ser por café, copete, una buena noticia o porque la noche se prendió y nadie se quiere ir. Es como estar en modo turbo, listo para cualquier plan, aunque al rato te pase la cuenta.

"Se tomó dos energéticas antes del carrete y ahora el Dani anda prendido, baila hasta con la escoba y quiere irse caminando a Conce a las tres de la mañana."

Pelusear

En el Biobío se dice cuando alguien anda metiendo mano y curioseando por todos lados, sin un objetivo claro, como buscando qué pillarse o qué cachar. Es ese modo de andar de sapo, hurgando en cajones y rincones, a veces con travesura y a veces puro ocio. Si hay desorden, probablemente alguien anduvo peluseando.

"No lo dejís solo en la pieza, si se pone a pelusear te abre los cajones, te revuelve todo y después jura que no fue él."

Pegar la media cachá

Se dice cuando alguien le pega una paliza a otro, ya sea en una pelea o en cualquier competencia, tipo fútbol, play o lo que sea. Es ganar por goleada, dejar al otro mirando al techo y medio humillado. Muy de talla pesada, así que úsala con confianza, pero sin pasarte de barsa.

"En la pichanga el Nico le pegó la media cachá al Seba, 7-0 y sin piedad. El Seba quedó pa'l gato y se fue a sentarse solo con la bebida."

¡Sape!

Interjección bien de la zona para avisar rápido de que alguien se está acercando o está mirando, como un “ojo” o “aguanta” entre panas. Se usa para que el grupo se ponga vivo y no los pillen haciendo alguna lesera, pelando o webiando en horario indebido. Corta, directa y salvadora.

"¡Sape! Viene el profe por el pasillo, esconde el celular y hazte el estudioso al toque, que si nos pilla nos manda a inspectoría."

Andar con la nube

Se dice cuando alguien anda bajoneado, apagado o con cara de pocos amigos, como si llevara una nube gris pegada encima todo el día. No es que esté llorando a moco tendido, pero se nota que algo le pesa y no se lo saca ni con una talla. Bien chilena y bien gráfica.

"Oye, ¿cachai al Juan? Hoy llegó a la pega andando con la nube, ni un chiste le sacó el jefe y eso que le tiró como diez tallas."

Andar pato

Se dice cuando estás sin un peso, corto de lucas, en la pura B. Es ese momento en que abrís la billetera y no hay ni para el pasaje, y hasta las arañas se fueron por falta de pega. Muy chilena, bien de calle, y perfecta para admitir que hoy toca mirar, no comprar.

"Compadre, ando pato este finde, si salimos va a ser a puro vitrineo y con una chela compartida, porque ni pa' la micro me da."

Tomarse una chelita

Se dice cuando propones ir por una cerveza, pero en plan piola y sin tanto protocolo. Es la típica invitación para sentarse a conversar, ponerse al día y bajar las revoluciones después de la pega. “Chelita” suena cariñoso y relajado, como diciendo que es una, tranqui, y a puro pasarlo bien.

"Ya po, compadre, salgamos de la pega y nos tomamos una chelita en la esquina, pa’ pelar el cable un rato y arreglar el mundo como siempre."

Tener pituto

En Chile, tener pituto es tener un contacto, una palanca o un dato que te abre puertas y te arregla trámites sin tanto cuento. No es magia, es red de conocidos, a veces medio turbia, a veces salvadora. Se usa mucho para hablar de pegas, favores y movidas donde alguien te hace la segunda.

"Oye, ¿y cómo entraste a esa pega si pedían cinco años de experiencia? Si fue por pituto no más, mi primo conoce al jefe y me hizo la paleteada."

andar pituco

Expresión que describe a alguien que se viste con mucho cuidado y sigue las últimas tendencias de moda, casi como si fuera a la alfombra roja cada día.

"¡Mira al Juanito andar pituco! Hasta los calcetines le combinan con el gorro. Está listo pa' una pasarela en el centro de Concepción."

Mandarse la hostia

En Biobío se usa para decir que te pegaste un atracón brutal, de esos que terminas con la guata dura y jurando que no comes en tres días. No es “comer harto” y ya, es pasarte de rosca con el asado, las papas y el pan hasta quedar reventado. Rica idea, pésima decisión.

"Compadre, en el asado me mandé la hostia con el choripán y la ensalada a la chilena. Hoy ando con la guata pesada y ni el tecito me salva."

Pegarse el show

Se dice cuando alguien arma un escándalo o se pone a actuar exagerado para que todos lo miren, aunque la cuestión sea una tontera. Es como hacer un numerito, puro teatro, y normalmente va con reto cariñoso o con talla. Muy de Chile para bajarle el humo a alguien que anda buscando cámara.

"Ya po, Cote, deja de pegarte el show si fue un choripán no más. Te compro otro al tiro y listo, no hagai el medio escándalo."

Quedarse pega'o

En Chile se dice cuando alguien se queda pegado, como en modo pausa: se queda en blanco, no reacciona, no cacha qué responder o se le va la onda. Puede ser por sorpresa, por nervios, por sueño o porque andaba medio volado. Es bien común en conversa y tiene harto sabor chileno.

"Oye compadre, le pregunté al Juan por la plata y se quedó pega'o mirando al techo, ni un brillo. La cagó, parecía que se le reinició el cerebro ahí mismo."

Quedarse piola

En Chile, quedarse piola es bajar un cambio y mantenerse tranqui, piolita, sin hacer ruido ni llamar la atención. Puede ser porque no quieres meterte en cahuines, porque estás cansado del carrete o porque prefieres pasar piola y no dar jugo. Suena súper cotidiano y bien chileno, de esos que salen solos.

"Oye, hoy no salgo ni cagando. Ayer fue puro carrete y quedé destruido, así que me quedo piola en la casa con series, cabritas y tecito, piola piola."

¿Qué te pasa por el pecho?

Frase bien chilena para preguntarle a alguien qué le pasa cuando anda raro, pesado o con cara de pocos amigos. Es como decir “¿qué te picó?” o “¿qué onda contigo?”, pero con ese toque de drama cotidiano. Se usa con confianza, entre amigos o familia, cuando cachai que algo le molestó.

"Ya po, si andai con la cara larga desde la mañana. ¿Qué te pasa por el pecho? ¿Te retaron en la pega o qué?"

Sacarse la polera

En Chile, y bien del sur, se dice cuando alguien se entusiasma y se manda sin mucha vuelta, como tirarse a una idea o plan aunque sea medio mala idea. También puede sonar a ponerse choro o hacerse el valiente, tipo de pecho inflado. No es literal, es actitud. Y sí, suele venir con risita.

"Está helado y el loco igual se sacó la polera en la previa, se cree de fierro. Después andaba tiritando, pero feliz con su show."

Andar con la tola al aire

Dicho bien chileno para cuando alguien anda desubicado o sin pudor, como si fuera con la bragueta abierta. Se usa harto para hablar de alguien que se manda comentarios fuera de lugar, se expone demasiado o no cacha el límite. No siempre es mala onda, pero suele dar plancha. Y sí, la imagen es clarita.

"En la reunión el Juanito andaba con la tola al aire, se puso a pelar al jefe y después preguntó por qué todos estaban serios, qué vergüenza."

Estar en onda piruja

Se dice de alguien que vive pegado al cahuín, siempre al tanto del último pelambre y listo para contarlo como si fuera noticiero. Es como andar sintonizado en modo chisme 24/7, escuchando y repitiendo todo lo que pasa. Suena medio en talla, pero igual te deja claro que la persona no suelta el cuento.

"La Juanita llega, se sirve un cafecito y altiro parte con el pelambre, está en onda piruja y ya cachó hasta quién se comió la torta del cumple."

Estar hasta el vaso

Se dice cuando ya estás al límite, saturado de estrés, pega, problemas o cachos, como un vaso que está tan lleno que cualquier gota lo hace rebalsar. Es el típico estado de no dar más y andar con la mecha corta. Muy de desahogo, para avisar que necesitas un respiro ya.

"Compadre, entre la U, la pega y la cuenta de la luz, estoy hasta el vaso. Si me piden otra cosa más, me voy a la chucha."
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