Dicho bien chileno para cuando alguien se pone atacado de los nervios, ansioso y sin saber qué hacer, como si estuviera a punto de explotar. Se usa para exagerar con humor ese estado de agitación máxima, cuando te tiembla hasta el alma y cualquier cosa te descoloca. Es de esas comparaciones absurdas que igual pintan perfecto.
"Compadre, cuando el profe dijo que el control era sorpresa me puse más nervioso que suegra en puerta giratoria, sudando frío y apretando la calculadora como si fuera salvavidas."