Se dice cuando alguien deja la cagá y arruina algo que iba bien, como echarlo a perder de una. Es como decir que metiste la pata heavy y ya no hay cómo salvarlo. Suena bien de la zona y es bien gráfica, porque la idea es que le tiraste algo encima y lo dejaste inutilizable.
"Oye compadre, le echaste la leche al asado: te pusiste a abanicar con la tapa y se llenó de ceniza, ahora ni el perro lo quiere."