Se dice cuando alguien anda descalzo, literal, con la pata al aire. Pero en Biobío también se usa en sentido figurado para decir que estás sin plata, quebrado, a puro sobrevivir. Es de esas frases que suenan chistosas, pero igual te dejan clarito que andas medio pato y sin un peso.
Se dice cuando andas descalzo, sin zapatos ni calcetines, con la pata al aire y sin vergüenza. Muy típico en la casa, en la playa o cuando te aburriste de las zapatillas. Suena bien chileno y bien gráfico, como para avisar que andas relajado o medio a la rápida. Y sí, se siente bacán.
En Santiago se dice cuando alguien va a pie, sin auto ni micro, y a veces hasta literal sin zapatos. Va muy pegado a la idea de andar corto de plata, en modo ahorro extremo. También se usa para describir a alguien sencillo, sin lujos, que se las arregla con lo mínimo. Bien chilena y bien realista.
Se dice cuando alguien anda descalzo, sin zapatos ni calcetines, ya sea por comodidad, por apuro o porque se le perdió todo en el camino. Es bien chilena y suena súper de campo o de carrete, como cuando terminas la noche y te da lo mismo pisar tierra, pasto o ripio. Y sí, tiene su encanto.