En Chile, tener pituto es tener un contacto, una palanca o un dato que te abre puertas y te arregla trámites sin tanto cuento. No es magia, es red de conocidos, a veces medio turbia, a veces salvadora. Se usa mucho para hablar de pegas, favores y movidas donde alguien te hace la segunda.
"Oye, ¿y cómo entraste a esa pega si pedían cinco años de experiencia? Si fue por pituto no más, mi primo conoce al jefe y me hizo la paleteada."