Expresión muy chilena para decir que te quedaste sin ni una luca, más pelado que cola de mono y con la billetera llorando. Es como estar en la ruina pero en versión cotidiana y con humor. Se usa cuando ya no te alcanza ni para el completo y solo te queda esperar el próximo sueldo.
Cuando te quedas sin ni uno en el bolsillo después de haber gastado hasta la última luca.
Expresión chilena para decir que alguien se quedó sin ni una luca, en la ruina momentánea, mirando la billetera y escuchando grillos. Es como estar más seco que charqui, sin plata ni para el pasaje. Se usa harto después de un carrete caro, una mala jugada o cuando el sueldo se esfumó misteriosamente. Y hay que admitir que suena chistosa.
Se dice cuando haces el ridículo o te quedas cortado después de una cagada y el ambiente se pone raro. Te quedas ahí, con cara de no saber dónde meterte, mientras la peña te mira en silencio. En Sevilla se suelta mucho para esos momentos de tierra trágame. Y sí, suena tonto, pero clava la escena.
En Santiago se dice cuando te quedas sin plata, sin saldo o sin recursos para seguir tirando. Es ese momento en que vas a pagar, a cargar la Bip o a pedirte un Uber y cachai que estás pato, o sea, en cero. No es tragedia griega, pero te deja mirando al techo y haciendo malabares.
Se dice cuando te quedas sin plata, pero sin nada de nada, ni pa' la micro. Es como quedar en cero después de una salida, una cuenta sorpresa o un carrete que se te fue de las manos. Muy chileno y bien gráfico, porque quedas pato, seco y mirando la billetera con pena.