Se dice cuando alguien le pega una paliza a otro, ya sea en una pelea o en cualquier competencia, tipo fútbol, play o lo que sea. Es ganar por goleada, dejar al otro mirando al techo y medio humillado. Muy de talla pesada, así que úsala con confianza, pero sin pasarte de barsa.
"En la pichanga el Nico le pegó la media cachá al Seba, 7-0 y sin piedad. El Seba quedó pa'l gato y se fue a sentarse solo con la bebida."