En Biobío se usa para decir que te pegaste un atracón brutal, de esos que terminas con la guata dura y jurando que no comes en tres días. No es “comer harto” y ya, es pasarte de rosca con el asado, las papas y el pan hasta quedar reventado. Rica idea, pésima decisión.
"Compadre, en el asado me mandé la hostia con el choripán y la ensalada a la chilena. Hoy ando con la guata pesada y ni el tecito me salva."