Se dice cuando alguien está echándole los perros a otra persona, intentando ligar con labia, piropos y halagos, a veces bien cursis o repetidos. Es como estar en modo conquista, tirando indirectas y vendiéndose bonito a ver si cae algo. En Bolívar se oye bastante y suele llevar ese tonito de burla: ya empezó el poeta.
"Mira a Juan, tirándole línea a la nueva: que si “reina”, que si “princesa”. En dos días la invita a comer y queda pelando bola por andar de galán."