En Antofagasta se usa para ir a vitrinear sin plata ni ganas reales de comprar, solo a mirar, sapear y matar el tiempo. Es como darse una vuelta por el mall, la feria o el centro a puro peluseo, a ver qué hay, cachar ofertas y pelar un rato la vida ajena. Y hay que admitir que es un panorama barato pero entretenido.
En Chile se usa pelusear para hablar de andar haciendo tonteras, perdiendo el tiempo o metiéndose en cosas sin importancia. Puede ser solo pajarear, pero también portarse medio travieso, como cabro chico inquieto. Es esa mezcla entre flojear, curiosear y huevear sin un plan claro, aunque a veces igual sale alguna anécdota buena.
En el Biobío se dice cuando alguien anda metiendo mano y curioseando por todos lados, sin un objetivo claro, como buscando qué pillarse o qué cachar. Es ese modo de andar de sapo, hurgando en cajones y rincones, a veces con travesura y a veces puro ocio. Si hay desorden, probablemente alguien anduvo peluseando.