Se dice cuando comes un buen y te quedas bien lleno, ya sin espacio para nada más. Es como “atascarse” pero con saborcito de barrio, sobre todo si fue con garnachas, tacos o lo que haya en el tianguis. Suena medio chusco porque “buche” es la panza, y sí, da risa.
Se dice cuando vas a comer a lo bestia, hasta quedar lleno como un tambor. Es la típica frase antes de un almuerzo pesado o una parrandita con comida sin medida. No es fino, pero es honesto: aquí se viene a darle duro al plato y a salir rodando. Y sí, da orgullo.
Dicho bien paisa para decir que toca comer a lo grande, sin pena y con ganas, hasta quedar lleno. Se usa cuando hay hambre brava o cuando la comida está tan buena que uno no se mide. No siempre es “hasta reventar”, pero sí es pegarse una buena llenada. Y eso, aceptémoslo, es un planazo.
Expresión bien venezolana para decir que vas a comer y quedas full, con la barriga contenta. Es como “llenar el estómago”, pero dicho más de calle, más criollo. Se usa cuando te vas a meter una buena comida antes de salir, trabajar o rumbear. Suena simple, pero pega sabroso.