Se dice cuando alguien se pega una fiesta épica y va enlazando carretes de un lado a otro, como si estuviera haciendo una ruta turística, pero a puro trasnoche. En Atacama suena a saltar de Copiapó a Calama o San Pedro sin dormir, sobreviviendo con agua, piscolas y pura fe. Y sí, al final quedas seco.
"El Nico se mandó la ruta del desierto: carrete en Copiapó, after en Calama y remate en San Pedro. Llegó con la cara de zombie y jurando que vio flamencos aplaudiendo."