Se dice cuando alguien anda perdidísimo, como sin brújula ni neuronas, sin rumbo y sin tener claro qué hacer. Puede ser por despiste, por estar medio volado o por estar pasando un mal momento y no dar pie con bola. En Atacama calza perfecto, porque el desierto no perdona. Y sí, suena bien dramático.

"Anoche se pegó un carrete brígido y hoy el Juan anda pa'l desierto, preguntando por el celu que tiene en la mano y buscando la micro en el patio."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!