Se dice cuando vas a dar el típico high five, o sea, chocar la palma con alguien para celebrar algo, saludar con emoción o cerrar un trato entre compas. En Guanajuato y el Bajío suena bien natural, como de banda contenta. Es rápido, cero formal y deja claro que hubo buena vibra.
Es la versión en castellano de dar un high five: levantar la mano y chocar las palmas para celebrar algo, cerrar un trato o saludarse con buen rollo. Se usa cuando estás contento o quieres marcar complicidad. Lo de los plátanos, el gofio y el mojo puede salir en la charla, pero no es obligatorio, aunque en Canarias pega bastante.
Es la versión en español de dar un high-five: levantar la mano y pegarle a la del otro para celebrar algo, cerrar un trato o nomás por buena vibra. En Sinaloa se suelta mucho con tono de compas, tipo “arre” y “compa”. No tiene misterio, pero sí sabor, y se usa un montón.