Se dice cuando algo es exageradamente grande y llamativo, más para lucirse que por necesidad. Es ese tamaño que grita "mírenme" y te deja con pinta de flaite con corona, como si fueras el rey del barrio. Se usa en talla, medio pesado, pero con cariño si hay confianza.
"Compadre, esa polera te quedó tamaño king-flaite, parecís letrero de micro y todavía querís pasar piola en la plaza."