En Chile se dice cuando toca ganarse las lucas para que en la casa no falte comida, aunque sea a puro rebusque. Es básicamente sobrevivir y mantener el hogar funcionando cuando la cosa está apretada. No es glamoroso, pero es real: hay que mover la raja para que la olla siga sonando.
Expresión muy porteña que se usa cuando alguien tiene que salir a buscarse la vida para poder comer y pagar lo básico. Es como decir ganarse los porotos, pero con sabor a puerto y micro llena. Suena a esfuerzo diario, a pega dura y a no quedarse de brazos cruzados, y hay que admitir que tiene su encanto callejero.
Expresión muy chilena para hablar de ganarse la vida como se pueda, para tener plata y que en la casa no falte comida. No es glamuroso ni nada, es la pega que toca hacer para sobrevivir y que la olla siga sonando. A veces se dice con resignación, pero casi siempre con humor, porque si no, ni ganas dan.
Expresión bien chilena para hablar de ganarse la vida y poner comida en la mesa. Es eso de hacer lo que sea necesario, con pega fija o con pololitos, para que en la casa no falte. No es glamoroso, pero es real: cuando toca, toca, y hay que moverse.