Se dice cuando alguien anda distraído, volado o en su mundo, como si no pescara nada de lo que pasa alrededor. Es típico para el que está en clase mirando al techo o en la pega con la mente en cualquier parte. Suena bien chilena y sirve para retar con cariño, pero con su buena talla.
"Oye, te estoy contando lo del carrete del viernes y tú andai a la parra, ni cachaste que cambiaron la hora."