Se dice cuando alguien anda botando la plata sin asco, gastando en puras tonteras, carrete y farándula, como si el sueldo fuera infinito. Va con ese tono de reto entre compadres, medio en broma, medio en serio. No es que sea delito, pero después no llorís cuando llegue fin de mes.
"Compadre, ayer te pagaron y ya andai a lo taxi: copete, completos y hasta una polera carísima. Después andas pidiendo fiado en el almacén, po."