Se suelta cuando algo te deja loco de lo guapo, bestia o inesperado que es. Vale para un planazo, una vista brutal, una comida que te explota la cabeza o un fiestón que no veas. Es muy de hablar en caliente, con cara de alucine. Y sí, suena un pelín exagerado, pero esa es la gracia.
Se suelta cuando algo o alguien te parece una pasada, de lo bueno o lo bestia que está. Vale para una fiesta, un plan, una persona o hasta un paisaje, y siempre lleva ese rollo de asombro total, como de quedarte con la boca abierta. Muy canario, muy de decirlo con intensidad.