En Coquimbo se dice cuando alguien se desaparece o te deja botado en un plan, sobre todo si te confirma y a última hora se baja sin avisar. Es como que te deja pagando y tú quedas con la cara de leso esperando. Sirve para amigos, citas, juntas o cualquier panorama que se cae por culpa del típico fantasma.
"Ya po, si el Pablo juró que llegaba con las chelas y la parrilla. Llevamos una hora en la playa y el compadre se fue al hombro, quedamos puro mirando el mar."