En Guatemala, guacal es un recipiente de plástico o lata, tipo cubeta o balde, de los que se usan para acarrear agua, guardar cosas o lo que se te ocurra. También se usa en broma para decir que algo es bien chafa o tosco, como hecho a la carrera. No es fino, pero aguanta y saca de apuros.
En México, guacal es un cajón o recipiente, muchas veces de plástico, de esos donde echas de todo sin orden. Por extensión, se usa para hablar de un montón de cosas amontonadas y medio caóticas. Lo de los cables puede entrar, pero no es solo para eso. Vamos, el típico contenedor del desmadre doméstico.
En Colombia, guacal es un cajón o canasto, pero en la calle también se usa para hablar de un desorden o un fiasco bien montado, de esos planes donde nada cuadra y todo sale torcido. Puede ser un evento, una salida o un trámite. Suena muy coloquial y medio burlón, como diciendo qué boleta.
En Honduras un guacal es un recipiente, casi siempre de plástico duro o madera, que se usa para cargar y guardar cosas, sobre todo frutas, verduras o tiliches del mercado. Es como la caja todoterreno de la casa y de la pulpería, aguanta golpes, tierra y lo que le echen, y la verdad es que saca de apuros a cualquiera.