Se dice cuando te cae un problemón de golpe, como una bronca o mala suerte que no viste venir. Es ese momento en que todo iba más o menos y de repente, pum, te atoraron, te cacharon o se te armó el desmadre. Muy mexicana y bien dramática, como para soltarla con un suspiro.
"Iba bien tranquilo con mi chela en la banqueta y que llega la patrulla a pedir identificación. Ya valió, me cayó el chahuistle."