Se dice cuando te pones en modo espectador y te sientas a mirar cómo se arma el show, la pelea o el cahuín, pero sin meterte ni opinar. Es como agarrar asiento en primera fila para el drama ajeno. Muy de plaza, de barrio y de mirar piola mientras todo arde alrededor.
"Ya, yo no me meto ni cagando. Me siento acá con unas cabritas y tomo palco mientras la Martita se agarra con la vecina por el cahuín."