Expresión tabasqueña para decir que te quedas platicando a gusto, echando relajo y chismeando con la banda sin ninguna prisa. Puede ser en la banqueta, en la plaza o afuera de la casa, nomás matando el tiempo y disfrutando el cotorreo. Es de esas frases que ya te huelen a tarde calurosa y risas flojas.
Se dice cuando te pones a platicar a gusto, sin prisas, nomás por convivir y pasar el rato. Es como echar el cotorreo pero más tirado a la charla larga, con cafecito, chisme y risas. Muy de andar relax, sin agenda. Si alguien te invita, ya sabes que no es de cinco minutos.
Charlar y cotorrear sin parar con los amigos. Ideal para chismes o solo pasar el rato echando buen desmadre.
En Campeche se dice cuando te vas a poner a platicar a gusto, sin prisas, echando cuento y chisme con alguien. Puede ser en el malecón, en la puerta de la casa o con un cafecito que se alarga más de la cuenta. No es trabajar, es convivir y ponerse al día, bien sabroso.
Significa platicar o chismear largo y tendido con los amigos, dejando pasar el tiempo sin preocupaciones.
Se usa para decir que te vas a poner a platicar a gusto, con chisme sabroso, risas y cero prisas. Normalmente es con la banda de confianza, sentados, echando botanita y algo bien frío. Es como anunciar que se viene la tertulia versión norteña, relajada y con todo el sabor del chisme bien contado.
Un verbo veracruzano para describir la noble acción de charlar o platicar largo y tendido sin un propósito específico, más que disfrutar del momento.
Pasar un buen rato platicando sin prisa, casi siempre con el pretexto de tomar cafecito y soltar toda la sopa sobre el chisme local.
Significa parar para charlar o platicar, especialmente si hay chisme involucrado.
Se dice cuando te pones a platicar a gusto y sin prisa, normalmente en plan chisme, cotorreo y risas con la banda. Es esa charla larga que empieza con un cafecito y acaba con el resumen completo del barrio. Muy de sentarse un rato y dejar que la lengua se suelte sola.