Expresión que se usa cuando alguien acierta plenamente en algo o encuentra la solución perfecta.
Se dice cuando alguien acierta de lleno, como si hubiera encontrado justo la solución o la respuesta correcta. Vale para ideas, diagnósticos, comentarios y hasta para pillar lo que pasa sin que te lo expliquen. Es bastante común en toda España y suena a victoria pequeña pero contundente. Y sí, da gustito decirlo.
Se dice cuando alguien acierta de lleno, como si le pegara justo al clavo con el martillo. Vale para una respuesta, una sospecha o una solución que era la buena y punto. No va de soltar chismes, va de atinar. Y cuando pasa, da un gustito tremendo, no te voy a mentir.
Se dice cuando alguien acierta de lleno, como si le pegara justo al clavo con el martillo. Vale para una idea, una respuesta, un diagnóstico o una propuesta que encaja perfecto. No tiene por qué ser graciosa, pero cuando lo es, mejor todavía. Vamos, que alguien la clava y te deja sin réplica.
Se dice cuando alguien acierta de lleno, como si hubiera dado justo en el punto exacto. Vale para una idea, un diagnóstico, una respuesta o un comentario que clava la verdad. Puede ir con ironía o sin ella, según el tono. Vamos, que alguien lo ha visto clarísimo y lo ha soltado en el momento perfecto.