Se dice cuando algo está exageradamente grande, de esos tamaños que ya parecen de caricatura. Va muy ligado al rollo norteño y charro, como botas enormes, sombrerotes o porciones que no caben ni en la mesa. Es una forma divertida de decir que se pasaron de lanza con el tamaño, para bien o para presumir.
"Compadre, ¿ya viste la troca del Toño? Está tamaño charro, no cabe ni en la cochera y todavía le quiere poner más llantas."