En Venezuela se usa para decir que alguien está coqueteando duro, lanzando indirectas y mostrando interés romántico sin tanta sutileza. Es como ponerse en modo conquista, tirando labia y actitud para ver si la otra persona cae. A veces suena medio cómico, porque hay gente que echa pichón con tanta intensidad que da hasta ternura.
En Miranda, y en buena parte de Venezuela, echar pichón es meterle ganas de verdad a algo, sin flojera ni excusas. Es trabajar duro, estudiar con seriedad o aguantar la pela hasta lograr lo que quieres. Cuando alguien te dice que eches pichón, básicamente te está diciendo que dejes la ladilla y te pongas las pilas, que sí se puede.