Se dice cuando alguien se pone a arreglar un peo complicado, a enderezar un desastre o a resolver lo que nadie quiere tocar. Es como meterse de lleno a poner orden donde hay caos, con paciencia y maña. Suele usarse con tono de admiración, porque no cualquiera se lanza a limpiar ese rollo.
"Llegó el pana Luis y se puso a limpiar pipas con el sonido, las luces y el hielo. En diez minutos ya la rumba estaba fina y el desastre ni se notaba."