Se usa para hablar del pana que siempre está echando cuentos inflados, medio inventados o totalmente falsos. Es ese que te vende humo con una seguridad brutal y uno queda como ¿será verdad o está tirando flecha? Es básicamente el fabulador oficial del grupo, y hay que admitir que a veces entretiene burda.
Expresión bien costeña para meterle gasolina a alguien: es como decirle que acelere, que se ponga las pilas y no afloje, ya sea en una carrera, en el trabajo o en cualquier vuelta. Va con tono de ánimo y empuje, de esos que te sacan el último resto cuando ya vas fundido.
Se usa para hablar del pana que siempre está echando cuentos inflados, inventando vainas o prometiendo cosas que nunca pasan. Es como un experto en ciencia ficción de la vida real, todo lo que dice suena épico pero casi nunca es verdad. No siempre es malintencionado, pero igual uno aprende a no creerle mucho.