Se dice cuando alguien anda dando vueltas sin rumbo, medio perdido, sin un plan claro ni saber bien qué hacer. Es como estar deambulando, pateando el monte y gastando suela por puro ir y venir. Muy de la Patagonia, con la lenga de fondo. Sirve tanto para andar desorientado como para estar sin pega o sin norte.
"Oye, el Nico lleva semanas pateando lengas, va a entrevistas, se devuelve, se pierde y al final termina tomando mate donde la tía, sin pega todavía."